Pues parece ser que desde el pasado mes de diciembre se está cociendo una Ordenanza Municipal de Convivencia Ciudadana, imposible de consultar el borrador en la página web municipal, por lo tanto los ciudadanos no podemos conocer el contenido integro de la norma que nos están preparando, no se si será de elaboración propia del PP manisero o recoge las recomendaciones de la que estaba elaborando la Federación Valenciana de Municipios y Provincias para el conjunto de municipios valencianos.
La cuestión es que la oposición que si ha podido acceder al documento votó en contra; por una parte EU a través de su concejal y diputado provincial Jesús León lamenta que el texto no ha sido consensuado con el resto de grupos, la ciudadanía a la que va dirigido no ha intervenido en absoluto en la elaboración de la norma a través de los mecanismos de participación y debate, también señala que alguno de los aspectos contemplados ya están regulados en otras normas, por lo que no sería necesario volverlos a incluir sino que habría que hacer cumplir las ordenanzas ya aprobadas donde venían contemplados.
Desde el PSPV-Progressistes votan también en contra por considerarla una regulación ambigua y cargada de discrecionalidad, criticando la inclusión y el planteamiento de algunas cuestiones, como la autorización de carteles y pancartas, ruidos , olores y otros comportamientos, aunque su portavoz Fernanda Escribano advierte que están conformes con la finalidad que se pretende pero sin compartir las formas o el contenido ambiguo como se plasman algunos temas.
Según las palabras de la concejala Valldecabres expresadas en el mismo texto, una de las finalidades de esta norma en construcción es crear las herramientas necesarias para hacer frente a los actos de vandalismo y afrontar un problema que constituye una preocupación general de los ciudadanos de este municipio como son las heces de perro en la vía pública, los jardines y en general en cualquier parte del municipio.
La ordenanza permite que se puedan llevar a cabo actuaciones necesarias-siempre dentro de la legalidad-con el fin de mejorar la convivencia ciudadana; como ejemplo, se refuerzan las medidas que ayudan a controlar el problema de aquellas personas que siendo propietarias de perros, no recogen las heces de sus animales si no las han depositado en alguno de los numerosos pipi-canes existentes y se establecen dos vías: las sanciones y los servicios comunitarios, dependiendo de las circunstancias.
Acabo de leer estas afirmaciones tan loables de la concejala y es verdad que hay mucho guarrete que no recoge las caquitas de su perro, por lo que se merece una buena sanción, el resto de ciudadanos no tenemos que ir esquivando minas a todas horas y en todos los lugares, sin olvidar lo poco higiénica que es esta actitud.
Lo que falta por determinar y seguro que no lo contempla la ordenanza es el castigo que merece el encargado del mantenimiento y el político responsable del àrea correspondiente por el incorrecto funcionamiento de los kios-canes y pipi-canes tan numerosos que ella pregona, ya que en estos momentos y desde hace años, mucho antes que Carrefour no facilitan las bolsas para recoger los excrementos a los propietarios de los animales, finalidad para la que fueron instalados y para la que se invirtió un dinero de las arcas municipales. Basta con darse un paseo para ver su lamentable estado y la falta de bolsas para ser utilizadas..






















